El diamante volvió a vibrar con una jornada llena de emociones en la MLB.
Los Mets de Nueva York se impusieron 10-8 a los Tigres de Detroit en un duelo de batazos, donde la ofensiva neoyorquina supo cerrar en los momentos más complicados.
Mientras tanto, los Orioles de Baltimore lograron un triunfo dramático de 4-3 frente a los Padres de San Diego, aprovechando al máximo sus pocas oportunidades y respaldándose en un pitcheo efectivo en las últimas entradas.
Por su parte, los Astros de Houston mostraron una ofensiva imparable al derrotar 8-3 a los Angelinos de Los Ángeles, confirmando por qué siguen siendo uno de los rivales más temidos en la liga.
La combinación de poder al bat y solidez en la lomita les permitió controlar el juego de principio a fin.
La jornada dejó claro que cada partido en Grandes Ligas es una batalla estratégica, donde los errores se pagan caro y solo los equipos más consistentes logran mantenerse en la pelea






















