Durante la actual temporada invernal, la circulación del virus de la influenza presenta diferencias según la región. En México predomina el subtipo AH1N1, mientras que en partes de Europa y Estados Unidos se registra una mayor presencia de AH3N2, informó Julissa Rodríguez, gerente médica de vacunas de Sanofi México.
La especialista advirtió que, históricamente, cuando el subtipo AH3N2 se vuelve dominante, suele asociarse con mayores tasas de hospitalización y complicaciones, sobre todo en personas adultas mayores y en grupos considerados vulnerables. Estas variantes han sido popularmente llamadas “super gripa” debido a su alta transmisibilidad.
Rodríguez subrayó que la influenza es una de las enfermedades respiratorias más contagiosas y de mayor impacto en la salud pública. A nivel mundial provoca más de cinco millones de casos graves y alrededor de 650 mil muertes cada año, y en México continúa siendo una de las principales causas de fallecimiento entre las enfermedades prevenibles por vacunación.
La experta aclaró que las variantes recientes no corresponden a un nuevo virus, sino a una evolución del subtipo AH3N2. Precisó que el llamado subclado K no ha demostrado ser más severo y que muchas personas podrían contar con cierta protección derivada de exposiciones previas a virus similares.
Además del impacto respiratorio, la influenza puede detonar complicaciones graves en otros sistemas del cuerpo. “Puede desencadenar eventos cardiovasculares, agravar enfermedades crónicas y disminuir de forma importante las funciones del organismo”, explicó Rodríguez, quien añadió que una persona con influenza tiene hasta ocho veces más riesgo de sufrir un evento vascular cerebral y diez veces más riesgo de un infarto.
En este contexto, destacó que la vacunación puede reducir entre 40 y 70 por ciento las hospitalizaciones durante la temporada invernal. Las vacunas actuales protegen contra los subtipos AH1N1, AH3N2 y virus tipo B, y se actualizan cada año para responder a las variantes predominantes.
Finalmente, Rodríguez recordó que la vacunación debe aplicarse de octubre a marzo, especialmente en niñas y niños menores de cinco años, personas adultas mayores, embarazadas, personal de salud y quienes padecen enfermedades crónicas. Con el aumento de convivencias en espacios cerrados durante las fiestas decembrinas, llamó a no automedicarse ante síntomas y acudir a un profesional de la salud, reiterando que la vacuna sigue siendo la herramienta más eficaz frente a la influenza invernal.






















