El representante republicano ultraconservador, Thomas Massie, advirtió ayer al presidente estadunidense, Donald Trump, que el ataque conjunto de Estados Unidos e Israel contra Irán, no hará “desaparecer los archivos (Jeffrey) Epstein”.
“Bombardear un país al otro lado del mundo no hará que los archivos de Epstein desaparezcan, como tampoco lo hará que el Dow Jones supere los 50 mil puntos”, escribió en redes sociales.
El ex presidente estadunidense Bill Clinton declaró ante un comité de la Cámara de Representantes que no tenía conocimiento de los actos del delincuente sexual y que no fue su cómplice.
Sobre posibles “contactos sexuales” con chicas o mujeres jóvenes que le hubieran presentado el financista o su cómplice Ghislaine Maxwell, o que estuvieran en su presencia, el ex mandatario demócrata respondió negativamente. En la audiencia también aseguró no tener conocimiento de actos reprobables por parte de Trump en relación con Epstein.
En paralelo, investigaciones periodísticas, como la de El País, detallan que los millones de documentos desclasificados sobre Epstein apenas han tenido eco en América Latina, donde el agresor sexual y sus aliados viajaron a países como México, Brasil, Cuba, Perú y Colombia, donde, testimonios judiciales, vinculan sus estancias con presunta explotación sexual de menores, en un entramado aún parcialmente oculto por documentos tachados y la muerte de varios implicados.
En 2014, en una fiesta en Ciudad Juárez (organizada por el magnate financiero) a la que asistió el embajador de Estados Unidos en México, Earl Anthony Wayne (2011-2015), el informante de la Oficina Federal de Investigaciones, Kenneth Turner, denunció que el diplomático “abusó sexualmente y embarazó a una menor de 11 años”, según correos electrónicos de 2019. En la reunión, también estuvo presente Richard Marcinko, un miembro del cuerpo de élite de la marina estadunidense.






















