La serenata de Las Mañanitas a la Virgen de Guadalupe se ha consolidado como uno de los rituales más entrañables para millones de mexicanos, quienes cada madrugada del 12 de diciembre acuden a la Basílica o siguen la celebración por televisión. Este acto marca oficialmente el inicio de las festividades guadalupanas y se enmarca en la devoción que surgió a partir de la aparición mariana de 1531 ante San Juan Diego, episodio considerado fundamental en la identidad religiosa del país.
Aunque la veneración a la Virgen tiene casi cinco siglos, la costumbre de cantarle Las Mañanitas no nació de inmediato. Fue hasta 1955 cuando esta tradición tomó forma, gracias al escritor Rafael Solana, quien propuso que, a la medianoche, los fieles reunidos en el atrio entonaran de manera espontánea la serenata en honor a la Morenita del Tepeyac. Aquella primera interpretación ocurrió junto a la recién inaugurada Plaza de las Américas y reunió a peregrinos que, improvisadamente, dieron origen a un nuevo rito.
Tras ese momento inaugural, la serenata comenzó a organizarse de forma más formal. Ese mismo 1955, artistas de renombre como Lola Beltrán y Amelia Mendoza se sumaron a la celebración en la Basílica, marcando el inicio de una tradición en la que figuras de la música mexicana se integran como parte esencial de la festividad. La llegada de la televisión permitió que la interpretación anual de Las Mañanitas se difundiera masivamente, fortaleciendo su carácter de ceremonia nacional.
Con el paso del tiempo, la integración de los medios de comunicación también dio forma a nuevas prácticas, como la inclusión del Himno Nacional durante las transmisiones televisivas y radiofónicas. La música, en general, se volvió un componente imprescindible de la celebración guadalupana, especialmente con temas como “La Guadalupana”, compuesta por Manuel Esperón para que Jorge Negrete y Pedro Infante rindieran homenaje a la Virgen, convirtiéndose en un himno representativo de la fecha.
Hoy en día, la lista de artistas invitados a la Basílica sigue creciendo. Para 2025 se espera la participación de intérpretes como Aída Cuevas, Daniela Romo, Alex Fernández y Lucero Mijares, acompañados por el Mariachi Gama Mil y un repertorio que incluye canciones emblemáticas como “Señora señora”, “Virgen ranchera” y “Amor eterno”. Su presencia refuerza el carácter cultural y emocional de la serenata.
Gracias a las transmisiones, millones de personas dentro y fuera de México pueden unirse espiritualmente a esta celebración que, nacida de un gesto improvisado hace casi 70 años, hoy se mantiene como un símbolo de devoción, identidad y unidad nacional en torno a la Virgen de Guadalupe.






















