El pasado 22 de febrero, Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho” y líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), fue abatido por fuerzas federales durante un operativo en Tapalpa, Jalisco. El capo era considerado uno de los criminales más buscados por autoridades mexicanas y estadounidenses.
“El Mencho” encabezaba la lista de objetivos prioritarios de la Drug Enforcement Administration (DEA), que ofrecía hasta 15 millones de dólares por información que condujera a su captura. Durante años fue señalado como uno de los narcotraficantes más peligrosos para Estados Unidos.
Tras confirmarse su muerte, el mexicano más buscado por la DEA pasó a ser Jesús Alfredo Guzmán Salazar, alias “Alfredillo”, por quien se ofrece una recompensa de hasta 10 millones de dólares, de acuerdo con el sitio oficial de la agencia estadounidense.
“Alfredillo”, nacido el 17 de mayo de 1986 en Zapopan, Jalisco, es hijo de Joaquín Guzmán Loera, conocido como “El Chapo”, exlíder del Cártel de Sinaloa, quien cumple cadena perpetua en la prisión ADX Florence, en Colorado, tras ser extraditado a Estados Unidos en 2017.
Según la DEA, Jesús Alfredo Guzmán Salazar es requerido por delitos relacionados con el narcotráfico, entre ellos conspiración para poseer y distribuir sustancias controladas, así como importación y exportación de drogas con fines de distribución. En 2016 fue secuestrado junto a su hermano Iván Archivaldo Guzmán en Puerto Vallarta, aunque días después se confirmó su liberación.





















