Gerardo Ortiz volvió a ser el centro del escándalo luego de que en Estados Unidos lo acusaran de realizar transacciones con una empresa ligada al CJNG. Aunque varios de sus excolaboradores enfrentan procesos fuertes, el cantante logró un acuerdo: no pisa prisión, queda 3 años en libertad supervisada y podría pagar una multa millonaria.
A la salida del tribunal, Ortiz ofreció disculpas a sus fans y aprovechó para promocionar su nuevo disco El Ejemplar.
También aclaró el chisme sobre un concierto en Aguascalientes que presuntamente no ocurrió:
“Se han dicho demasiadas mentiras… claro que estuvimos ahí, todos lo vieron”.
Después evitó más preguntas, insistiendo que muchos rumores son falsos y que él solo quiere enfocarse en su música.
En resumen: Gerardo Ortiz sale librado, pero no del escándalo, y ahora quiere que hable su nuevo álbum… no su expediente.






















