El Servicio de Administración Tributaria (SAT) estableció nuevas reglas fiscales para la Copa del Mundo 2026, mediante las cuales los jugadores que participen en partidos disputados en México deberán pagar el Impuesto Sobre la Renta (ISR) por los ingresos generados en territorio nacional.
La medida representa un cambio frente a las amplias exenciones otorgadas en competencias deportivas anteriores y limita de forma estricta los beneficios fiscales para la FIFA y las empresas vinculadas al torneo. Las autoridades aclararon que solo podrán acceder a exenciones los bienes y personas estrictamente necesarios para la organización del Mundial.
Funcionarios subrayaron que es falso que todo lo relacionado con el Mundial esté exento de impuestos. Productos comercializados al público, como mercancía deportiva, deberán pagar la totalidad de los gravámenes correspondientes, sin excepción.
La nueva regulación, incluida en la Resolución Miscelánea Fiscal 2026, obliga a los futbolistas extranjeros que jueguen en Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey a pagar ISR sobre la Remuneración Base y premios otorgados por la FIFA o federaciones internacionales, excluyendo contratos con clubes.
La tasa será del 25% sobre los ingresos brutos generados en México. No se permitirán deducciones personales, salvo que el jugador cuente con un representante fiscal con residencia en el país, con el objetivo de maximizar la recaudación y evitar beneficios generalizados.
Existe una excepción parcial para jugadores con residencia fiscal en países con tratados de doble tributación con México, como Argentina o naciones de la Unión Europea, quienes podrán deducir o incluso quedar exentos si así lo establece el convenio bilateral.
A diferencia de los mundiales de 1970 y 1986, este esquema busca garantizar equidad tributaria y mayor transparencia. El SAT fijó como fecha límite el 19 de agosto de 2026 para el pago del ISR, con la meta de que la derrama económica del Mundial se refleje en una mayor recaudación federal.





















