El duelo entre Seahawks y Cardinals cumplió con las expectativas y mantuvo a los aficionados al filo del asiento.
En la primera mitad, Seattle parecía dominar con solidez, pero Arizona nunca bajó los brazos y encontró ofensivas que pusieron en aprietos a la defensa rival.
El marcador se mantuvo cerrado hasta los últimos instantes. El partido se definió con un gol de campo que selló la victoria 23-20 a favor de los
Seahawks.
Las estadísticas reflejan la intensidad: más de 350 yardas ofensivas de Arizona contra una defensa de Seattle que supo resistir en el momento decisivo.
Este enfrentamiento recordó por qué la NFL es tan atractiva: cada jugada puede cambiar la historia y ningún equipo se rinde hasta el final.






















