La presidenta Claudia Sheinbaum reiteró que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) debe fortalecerse y consolidarse como un verdadero espacio de coordinación multilateral frente a un contexto internacional marcado por conflictos y tensiones geopolíticas. Señaló que el orden mundial no puede regirse por la imposición de las potencias militares o económicas, sino por el respeto al derecho internacional.
Durante la Mañanera del Pueblo, Sheinbaum sostuvo que “no puede imponerse la ley del más fuerte” y subrayó que, ante crisis globales, es indispensable contar con un organismo internacional capaz de garantizar el diálogo, la cooperación y la resolución pacífica de controversias entre naciones.
La mandataria advirtió que en los últimos años la ONU ha perdido fuerza y legitimidad democrática, lo que ha debilitado su capacidad de acción. Consideró necesario revitalizar sus mecanismos de decisión y representación para que recupere su papel central como árbitro internacional y constructor de consensos globales.
Sheinbaum también marcó diferencias entre la ONU y otros organismos regionales, al señalar que, a diferencia de instancias como la OEA, las Naciones Unidas deben reafirmarse como el principal espacio de coordinación multilateral y toma de decisiones colectivas a nivel mundial.
Finalmente, recordó que la Carta de las Naciones Unidas sigue plenamente vigente y llamó al organismo a salir de lo que calificó como un “letargo burocrático”. Insistió en que la ONU debe asumir un papel más activo en la prevención de conflictos y en la promoción de la paz, especialmente en momentos de alta tensión internacional.






















