El cierre de Stranger Things en Netflix ha estado marcado por una serie de polémicas que han tensado la relación con parte de su audiencia. A las críticas por un final considerado decepcionante por algunos fans y los rumores de un supuesto noveno episodio oculto —que finalmente resultó ser el documental One Last Adventure— se sumó la controversia por un guion inacabado durante el rodaje del último capítulo.
Tras el estreno del documental One Last Adventure: The Making of Stranger Things 5, surgió una nueva acusación en redes sociales: el presunto uso de inteligencia artificial en la escritura del guion final por parte de los hermanos Duffer. La polémica se originó al detectarse, en una escena del documental, lo que parecían ser ventanas abiertas de ChatGPT en un ordenador del equipo creativo.
Las redes sociales reaccionaron con rapidez y dureza. Algunos usuarios cuestionaron que una de las series más exitosas de Netflix recurriera a herramientas de IA para escribir su desenlace, mientras otros ironizaron sobre el contraste entre los consejos tradicionales de guion y el uso de tecnologías generativas en una producción multimillonaria.
No obstante, también hubo voces que buscaron matizar las acusaciones. Algunos usuarios sugirieron que las supuestas pestañas de ChatGPT podrían haberse utilizado únicamente para sesiones de lluvia de ideas o como apoyo creativo, y no para la redacción directa del guion.
Ante la polémica, la directora del documental, Martina Radwan, negó categóricamente que se haya utilizado inteligencia artificial para escribir la serie. Explicó que una sala de guionistas se basa en el intercambio creativo, el diálogo y el desarrollo colectivo de ideas, y afirmó no haber presenciado ningún uso poco ético de IA generativa durante el proceso.
Radwan también lamentó la dureza de las críticas, señalando que resulta “desgarrador” ver cómo una serie tan querida es sometida a un escrutinio tan severo. Hasta el momento, ni Netflix ni los hermanos Duffer han respondido públicamente a las acusaciones, por lo que la controversia sigue abierta entre los seguidores de la ficción.






















