El sueño mexicano en el diamante se topó con la realidad: Japón derrotó a México 6-0 en un duelo electrizante que mantuvo a la afición al filo del asiento hasta la última entrada.
La novena tricolor, que venía mostrando carácter, disciplina y un nivel competitivo admirable, peleó de tú a tú ante una de las potencias mundiales, pero pequeños detalles terminaron inclinando la balanza del lado nipón.
Pese al resultado, la actuación mexicana deja buenas sensaciones: un equipo con personalidad, capaz de plantarle cara a cualquiera, y que sigue demostrando que el béisbol nacional tiene futuro y garra para seguir creciendo en la élite internacional.






















