La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, rechazó que la reciente caída en las remesas enviadas desde Estados Unidos esté vinculada con actividades de lavado de dinero. Durante su conferencia matutina, negó que exista evidencia que relacione el descenso con prácticas ilícitas y sostuvo que las variaciones responden principalmente a factores laborales y económicos.
Un reportero expuso que, según datos del Banco de México, las remesas acumulan siete meses a la baja. También señaló que países como Colombia y Ecuador registran montos elevados enviados por mexicanos, pese a que la comunidad en esos lugares es pequeña, lo que ha generado dudas sobre posibles operaciones irregulares. El periodista recordó que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos emitió una alerta sobre el riesgo de que remesas puedan usarse para lavado de dinero.
Sheinbaum respondió mostrando una gráfica con el comportamiento de las remesas desde 2021. Explicó que durante la pandemia disminuyeron por la falta de ingresos, pero repuntaron en 2022, 2023 y 2024, ubicándose 2025 entre los niveles de los últimos dos años. Subrayó que “no todos los meses son iguales” y que en el registro más reciente hubo un ligero aumento.
La presidenta insistió en que no existen indicios que vinculen las remesas con lavado de dinero. Recordó que en Estados Unidos viven alrededor de 40 millones de mexicanos y que entre 12 y 15 millones envían dinero de forma regular a sus familias en México. Atribuyó el flujo de remesas a la solidaridad familiar y a los vínculos comunitarios que mantienen los connacionales.
Sheinbaum compartió un ejemplo personal al mencionar que su hermana, quien reside en Los Ángeles desde hace 35 años, no le envía recursos porque no los necesita, pero está al pendiente de su familia. Aseguró que historias similares se repiten en millones de hogares y son la verdadera explicación del volumen de remesas.
La mandataria señaló que la Unidad de Inteligencia Financiera investigará los casos mencionados en países sudamericanos, especialmente el de Colombia. Afirmó que, si se detecta alguna irregularidad, se actuará conforme a la ley, pero reiteró que no se puede criminalizar a la diáspora mexicana que históricamente ha apoyado a sus familias mediante envíos de dinero.
Finalmente, Sheinbaum recordó que desde 2020 la migración de mexicanos hacia Estados Unidos ha disminuido, mientras que aumentó la de personas de otras nacionalidades que cruzan México para llegar al vecino país. Reiteró que si algún delincuente usa el sistema de remesas para lavar dinero deberá ser investigado y sancionado, pero subrayó que las remesas, por su origen social y familiar, no pueden explicarse como un fenómeno ligado a la ilegalidad.






















